Ana
tu nombre suena en mis entrañas
como una música
que llena mi alma del vacío
de no tenerte.
Es como si mi cuerpo se dividiese
queriendo estar presente
allá donde estés.
Cada cumpleaños revivo
el instante mágico
de la vida regalada.
Y cada año, te siento más cerca,
porque he vivido trescientos sesenta y
cinco días más
queriéndote.
Quiero que sepas que cada vez que
cumplas años
tu tiempo añade vida al mío.
Y hoy, que cumples veintinueve,
quiero agradecerte tu luz y tu sonrisa
porque me dan fuerza y alegría
cuando a veces, lo gris, todo lo
detiene.
No dejes nunca de perseguir tus sueños
de crear, de creer y de seguir
luchando.
Porque con tu ilusión
llenas de ganas de vivir
a los que tanto te amamos.
Esperanza Jaén
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